“Las personas que están invirtiendo miles de millones de dólares, como Microsoft, IBM y otros que desarrollan computadoras cuánticas, generalmente creen que habrá una computadora cuántica comercialmente relevante y criptográficamente relevante en el período 2029,” dijo Zervigon. “No es una invención mía. Está basado en lo que personas como Arvind Krishna de IBM han declarado.”
Esa estimación es coherente con los desarrollos recientes en hardware. A principios de este año, Investigadores de Google revelaron que romper la criptografía de curva elíptica que protege a las principales criptomonedas como bitcoin y ether requeriría menos de 500,000 qubits físicos, una disminución de 20 veces respecto a las estimaciones anteriores. Esto llevó a varios observadores, incluido Google, a adelantar la fecha límite conocida como Q-Day hasta 2029.
La Casa Blanca, por su parte, tiene como objetivo desarrollar una computadora cuántica potente para 2028 y trasladar activos de alto valor y datos federales a la criptografía post-cuántica para 2030. “Eso establece el cronómetro. Crea un sentido de urgencia,” dijo Zervigon.
La velocidad del consenso es el verdadero factor de riesgo
Zervigon no está solo al señalar la lenta gobernanza, y no la criptografía, como el punto débil de las criptomonedas.
Deutsche Digital Assets lo enmarcó como una clara diferencia de velocidad entre TradFi y las vías descentralizadas.


