El acuerdo señala que la tokenización se está expandiendo más allá de los instrumentos financieros, como los bonos gubernamentales y los fondos del mercado monetario, hacia infraestructuras físicas e intensivas en capital, como barcos y almacenes, que sustentan la economía global.
La tarea de Shipfinex es encontrar buques y empaquetarlos en acuerdos, mientras determina cuáles embarcaciones califican, cuál es su valor y cómo debe estructurarse la inversión.
La tarea de ADI Chain es convertir esos acuerdos en tokens de blockchain y gestionar los pagos utilizando stablecoins (tokens digitales vinculados 1 a 1 a monedas reales como el dirham de los EAU o el dólar estadounidense), de modo que el dinero se mueva instantáneamente sin necesidad de una transferencia bancaria tradicional. Por ahora, esto está dirigido a “participantes institucionales calificados”, o grandes inversionistas verificados, no a compradores minoristas comunes.
El CEO de Shipfinex, el Capitán Vikas Pandey, afirmó que la asociación permitirá a la empresa “crear una vía digital regulada hacia este mercado, con cada instrumento vinculado a un vehículo real, su economía y su estructura legal.”
Aún no se han emitido tokens de activos marítimos y Shipfinex todavía no cuenta con la luz verde para hacerlo. Su autorización regulatoria por parte de la Autoridad Reguladora de Activos Virtuales de Dubái es una “Aprobación en Principio” — un visto bueno preliminar que confirma que ha pasado una verificación de antecedentes inicial, no una licencia definitiva para operar.

