La disputa gira en parte en torno a cómo deberían clasificarse los contratos de Polymarket. La empresa los describe como instrumentos financieros basados en blockchain, negociados directamente entre usuarios, con precios determinados por la actividad del mercado.
Polymarket añadió que no toma la contraparte de las operaciones ni obtiene ganancias de los resultados del mercado, diferenciando su modelo del de un operador de apuestas que establece probabilidades y comercia contra los clientes.
El dijo que la plataforma permaneció accesible después de que se introdujeron restricciones comerciales y continuó promoviendo un servicio de apuestas no autorizado.
También citó preocupaciones sobre las verificaciones de identidad y la supuesta manipulación de los mercados relacionados con el clima.
Francia es el último país en ordenar a los proveedores de internet que bloqueen Polymarket. Ucrania impuso un bloqueo a nivel de ISP en enero, Argentina siguió en marzo y España bloqueó Polymarket y Kalshi en mayo.
La acción de Francia va más allá de la restricción de comercio que ya estaba en vigor. Polymarket había bloqueado las transacciones desde el país desde noviembre de 2024, pero la ANJ ordenó el bloqueo total del sitio web porque los usuarios aún podían ver sus mercados y probabilidades en vivo.


