
El mercado de las criptomonedas continúa ganando terreno en Colombia. Entre julio de 2025 y junio de 2026, el país registró operaciones con criptoactivos por aproximadamente US$29.100 millones, lo que representa un crecimiento del 13,8% frente al periodo anterior. Sin embargo, esta expansión también ha puesto sobre la mesa una preocupación importante: la falta de un marco regulatorio integral que establezca reglas claras para las empresas y proteja a los usuarios.
De acuerdo con información de Colombia Fintech publicada por Bloomberg Línea, el crecimiento colombiano superó el promedio de América Latina, que se situó en el 9,8%. Con estos resultados, Colombia se posicionó como el quinto mercado de criptomonedas más grande de la región, detrás de Brasil, Argentina, México y Venezuela.
¿Qué está impulsando el crecimiento de las criptomonedas en Colombia?
Uno de los factores que explica esta expansión es el aumento en el uso de las stablecoins, activos digitales cuyo valor está vinculado a monedas tradicionales, principalmente el dólar estadounidense.
Según los datos presentados por Colombia Fintech, el 48% de las compras realizadas en exchanges colombianos corresponde a este tipo de criptomonedas. Su utilización está relacionada con operaciones de ahorro, pagos y transferencias internacionales.
Las remesas también representan una oportunidad para este mercado. Colombia recibió US$13.098 millones por este concepto durante 2025, y las soluciones basadas en criptoactivos podrían reducir los costos de envío.
Mientras los canales tradicionales pueden cobrar entre un 5% y un 7% del dinero transferido, las alternativas basadas en infraestructura cripto pueden reducir estas comisiones a menos del 2%, según el informe del gremio.
¿Por qué preocupa la falta de regulación del mercado cripto?
A pesar del crecimiento de las operaciones, Colombia todavía no cuenta con una ley integral que establezca las condiciones para operar como proveedor de servicios de activos virtuales.
Uno de los intentos más recientes fue el Proyecto de Ley 510 de 2025, que buscaba establecer reglas para las empresas del sector. Sin embargo, la iniciativa terminó archivada en 2026 sin superar el segundo debate.
Esta situación genera incertidumbre para las compañías que ofrecen servicios de intercambio, custodia y otras operaciones con activos digitales. También plantea interrogantes sobre los mecanismos de supervisión y protección disponibles para los consumidores.
Por otra parte, las obligaciones tributarias y de reporte sí han avanzado. Desde el año gravable 2026, los proveedores deben reportar operaciones ante la DIAN bajo los estándares de intercambio de información de la OCDE.
¿Qué cambios propone Colombia Fintech para el sector?
Ante este panorama, Colombia Fintech plantea avanzar hacia una regulación que permita supervisar a las empresas, establecer responsabilidades y facilitar su relación con el sistema financiero tradicional.
Entre sus propuestas se encuentran la creación de un registro público de proveedores de servicios de activos virtuales, una supervisión coordinada entre las autoridades competentes y la actualización de las normas cambiarias.
También propone desarrollar reglas para la tokenización de activos del mundo real, una tecnología que permite representar bienes y derechos mediante registros digitales en blockchain.
¿Qué significa este crecimiento para el mercado de criptomonedas?
El aumento de las operaciones demuestra que los criptoactivos están adquiriendo mayor importancia dentro de la economía colombiana. No obstante, el crecimiento del sector también exige mayor claridad normativa, transparencia y mecanismos que permitan reducir los riesgos para los usuarios.
El desafío para Colombia será encontrar un equilibrio entre innovación tecnológica, desarrollo empresarial y protección financiera. Mientras tanto, quienes utilizan plataformas de criptomonedas deben verificar las condiciones de los servicios, comprender los riesgos de estas operaciones y evitar asumir que el crecimiento del mercado garantiza la seguridad de sus fondos.

