La humanidad utilizará la IA para destruirse a sí misma mucho antes de que la IA sea lo suficientemente sensible como para rebelarse contra ella.
A medida que la inteligencia artificial avanza rápidamente, los medios heredados lanzan advertencias sobre una amenaza existencial de un levantamiento robótico o un evento de singularidad. Sin embargo, la verdad es que es más probable que la humanidad destruya el mundo mediante el uso indebido de la tecnología de IA mucho antes de que la IA sea lo suficientemente avanzada como para volverse contra nosotros. Hoy en día, la IA sigue siendo limitada, específica para tareas y carente de sensibilidad o conciencia general. Sistemas como AlphaGo y Watson derrotan a los humanos en el ajedrez y en Jeopardy mediante la fuerza computacional bruta en lugar de exhibir creatividad o estrategia. Si bien el potencial para una IA superinteligente ciertamente existe en el futuro, todavía faltan muchas décadas para desarrollar una IA genuinamente autónoma y consciente de sí misma. Por el contrario, las aplicaciones militares de la IA plantean peligros inmediatos. Ya se están desarrollando sistemas de armas autónomos para identificar y eliminar objetivos sin supervisión humana. El software de reconocimiento facial se utiliza para vigilancia, elaboración de perfiles y vigilancia policial predictiva. Los bots manipulan las redes sociales para difundir información errónea e influir en las elecciones. Las granjas de robots utilizadas durante